Su historia
Después de la menopausia, María Elena empezó a notar su cabello más fino, especialmente en la coronilla. No era calvicie, pero sí lo suficiente como para que dejara de peinarse hacia atrás, algo que había hecho toda su vida. «Empiezas a cuidar los ángulos en las fotos sin darte cuenta», cuenta.
Investigó opciones durante meses antes de decidirse. Le preocupaba que cualquier solución se notara más que el problema original, así que llegó a la consulta con esa pregunta por delante de todas las demás.