Su historia
Carlos tenía 45 años y quince en el mismo puesto directivo cuando empezó a notar que las fotos de las reuniones de la empresa ya no se parecían a cómo se veía a sí mismo en el espejo por las mañanas. Las entradas habían avanzado despacio durante años, pero fue una foto grupal en una conferencia la que lo hizo decidirse a buscar una solución real, no otro producto milagroso.
Probó tratamientos tópicos durante casi dos años sin ver cambios que justificaran seguir esperando. Cuando un colega le comentó sobre los sistemas CTR, su primera reacción fue escéptica: «pensé que se notaría», dice. Esa fue, de hecho, su primera pregunta en la consulta.